martes, 14 de abril de 2009

Guerra de solo un hombre




La batalla fue dura, Gabriel.
Todos lo sabemos. Pero nadie lo sabe,
nunca estuvimos
cuando la sangre se te suicidaba del pecho como un Cristo,
y no sabemos cómo pudiste
embeber tanto llanto sólo con tu contextura;
no entendemos a qué cambian
los significantes en la guerra.

Mientras reíamos en nuestras fiestas,
vos tenías que violentar, en el seno del tropel,
las tradiciones de tus lamentos, ansias, o soplos satélites
con tus lamentos, ansias y soplos satélites.

Y fuiste un animal. Te hicimos
un animal en el cautiverio del afuera.

Las grandes guerras te zumbaron;
balas te bailaron y hospedaste;
esquirlas, barro, sal de sangre, cal.

Pero, querido, ahora nos has vuelto...
Sobreviviste, viviste sobre.
Después de los tantos años.

Has enterrado aquellos días profundo, ahora.

Y nosotros juramos que seremos tu voluntad:
con este pedazo de metal y pólvora,
te daré tu último entierro.



¿Qué ha regresado a nosotros?
Ahora ya podés descansar.
Requiem sondea el aire...





Someone will sing with you, David Bowie,
your mom and dad are here, don't worry.
And Belén Francese.


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